
Todo jangueo puertorriqueño empieza igual: tarde. Poco a poco los invitados iban llegando, congregándose en grupos en la barra o en los sofás, hablando con las cabezas pegadas o a gritos para dejarse oír sobre la música. Mujeres en trajes cortos y hombres en camisas de botón intercambiaban boletos por tragos con nombres como 1868 y Spicy Passion. De vez en cuando los bartenders recomendaban algún trago fuera del menú adaptado a los gustos de la persona ordenando.[Mas inf...]